El mundo del después 


Examinar más allá,
en el interior más
oscuro de mi alma.

Tratar de construir puentes,
y reconciliarme con la vida.

Largo proceso, sensible y
paciente...
tratando de sobrevivir a tu partida...

¡Estar viva!

Prepararme para soñar,
con un cielo nuevo.

En el centro de mi humanidad,
me pude resistir a perder la esperanza.

Y aunque la sombra,
intenté cubrir el camino,
cada latido escribe un verso 
qué nos une,
recordándome que, aún lejos,
tu luz sigue aquí.

COMO EL AGUA DEL RIO

La vida no se detiene, te arrastra, te lleva.

Tal como el agua del rio que no vuelve.

Así como no volverás.


Me quedo aquí con mi boca tan llena de silencios y mi corazón tan lleno de tristeza.


Tu mente ahora viaja lejos,

 tu cuerpo aún tibio se resiste.

Acaricio tu rostro, tus brazos, 

tus manos, estás tibio, 

mi corazón sobresalta, 

con la esperanza que no es verdad que te estás yendo.


Tu alma sale del cuerpo, yo me quedo aquí, debo construirme de nuevo.


Me hice pequeña como una niña huérfana y

en ese proceso de construirme de nuevo,

me vas a faltar vos, con tu ternura,

tu compañía, tu voz, tu risa!


Te amo hijo de mi vida,

te envuelvo en mi abrazo,

allí donde estés!