Estoy lista para encontrarte:
1. Para llegar en hora destruiré despertadores con alarmas programadas en los cinco continentes.
2. Sobre un sillón de nubes recostaré mi vestido de lilas, y de tuquitos regaré el ambiente.
3. Me dormiré temprano y muy serenamente, llevándose mis labios el misterio del tilo que acabo de sorber.
4. Te encontraré en mis sueños, amigo de mi infancia. Te confiaré un secreto, me ofrendarás una gracia.
5. Sobre una luna cuadrada donde flotan los sentidos, invocaremos juntos "nuestras palabras mágicas"
6. Me dirás que sos parda liebre, no blanco conejo, que no juegas, exploras, confrontas y luchas para liberarme de mi vida adulta.
7. Te diré que soy fuerte, niña, no dulce doncella que no cedo, los cuestiono, te defiendo, te recuerdo.
8. Nos oirán decir que no somos siervos, que somos libres liebres silvestres, que no hay caza que nos contenga, ni cazador que nos despierte!
EN EL DESVAN
En el desván del tiempo duerme nuestra historia.
Y en la profundidad del sueño
anhela despertar el sonido o morir,
y encontrar en ese acto, el inicio de algo nuevo:
alianza eterna que pronuncian los amantes
antes de devorar el tiempo y estallar en luz.
¿Y tú?
Despierta.
Antes que se pierda para siempre,
despierta y gríta: ¡te quiero!