SOLTARTE
Ya no quiero ilusionar a mis recuerdos con volver a verte
Ya no quiero lagrimas que dibujen tu silueta,
Ya no quiero llorar la presencia de tus abrazos en mi casa,
Ya no quiero llorar tu sonrisa y el carisma de tu caminar.
Ya no quiero.
Por que no soltarte es llaga que se enciende en ardor
cada vez que idealizo nuestros días pasados.
Porque no soltarte es la comparación de cómo deben amarme,
son pasos que quieren saltar,
que quieren correr para liberarse de ti.
Porque no soltarte es agonía al imaginar un mañana
o uno similar a ti.
Quiero soltarte hoy,
para que mis pasos se vuelvan livianos
y se embeban de vigor,
hacia un nuevo amanecer.
Mi cuerpo palpite hacia adelante,
Abriendo mis brazos en una nueva noche y buenos aires de amor.
Quiero soltarte hoy.
Neurosis
La neurosis golpea tu almohada y sabe
tus más recónditos huecos entre sábanas.
Su fantasma no deja aterrizar en calma
ni naufragar liviano,
Su fuerza empuja sin reflexión y también frena hasta paralizar
los pasos de un mañana.
Murmura despacio
y atropella sin dar aviso.
Sabe de abismo y como no saltar al vacío
que libera.
La neurosis destruye el sentido de lo verdadero
Sabe de dolor enjaulado
de cómo morir en vida
y vivir en la indiferencia.
Confunde lo que es
con lo que imagina,
no sabe de escarmentar y se queda en el pasado
corriendo hacia el futuro.
Sabe de risas rotas, lejanas
y llantos escondidos,
pasos entrecortados y siluetas dibujadas al caminar
que llenan baldosas inestables.
La neurosis es amiga de la ceguera,
Del pulso reprimido
Y de la emoción adormecida.
La neurosis construye su laberinto
en defensa de la sangre derramada.
Así como sabe armar,
sabe de amar y ser amado,
recibir y tomar de la mano
y mirar profundo en compañía de otros ojos.
Con mirada denuedo
y pasos de pies confiados sobre la incertidumbre,
desarma lo que no contiene
descifra las trampas de paredes viejas,
y compone sobre la incomodidad
de armar nuevas formas,
hasta encontrar el camino hacia la puerta,
llegar a casa y encandilarse de luz.
De tierra
Tetris encriptados
Oscuras noches vacías de casa abandonada
donde solo el olfato ,
te lleva a buen puerto.
Días de fuego donde la piel son fisuras
de pintura vieja en lienzo,
viento que grita como loco
pidiendo sostén
golpeando la tierra
llamando a la verdad.
Niños de abono
Abuelas del cielo
Aroma de medicina.
Agua tierna de cristal
que es león rugiendo,
cuando las nubes se estallan en Bing bang.
Días desolados,
de alcohol etílico.
Días de diablo
Días de dios
Días de un mañana.
Noches de cueva
Calles de lapiceras o de trazo fino?
finas como hilo por tejer.
Se tejen historias que no son escuchadas
Huelen a muerte y a medicina,
En el silencio viven
Y en la carne habitan.
Desierto que convive con el oasis,
que solo saben su verdad
quienes juegan con su arcilla.
Tierra encriptada
en la que encontré mi verdad de sed,
y de ser…
Poblado que nace de lo grandioso y
se hace en lo pequeño su mayor maravilla.
Un sostén
Te recuerdo como suave algodón
como pasos pausados.
Te recuerdo como mano fresca que roza el perfume de una rosa
Te recuerdo como el calor de un fogón
como el canto de las loras rodeando tu lecho
que acompañan tu reposo infinito.
Te recuerdo como la calma que habita en un niño dormido
Te recuerdo como el silencio y la paz entre montañas.
Nunca más
Nunca más abrazaron a sus madres
Ni sus madres pudieron volver
a tocar su corazón,
Nunca más durmieron en el mismo techo
ni comieron en la misma mesa,
La mesa se desplomó
Las ventanas se sellaron ante el sol,
el techo
y las paredes ya no supieron
sostener,
ni contener…
Solo lloran los sueños
que alguna vez acunaron
y vieron nacer.
Nunca más jugaron a la utopía posible
De un mañana fértil
De una noche serena,
esa realidad que nos podría haber salvado.
Nunca más volvieron a mirarse en el espejo,
En los ojos de un niño
De un anciano
De sus hermanos
Amigos
Compañeros
Del vecino.
Nunca más pudieron volver
A las hojas leídas
que avivaron su esperanza
su fuerza,
su valentía flameante.
Nunca más vieron los ojos
de sus ojos,
ni sentir el latir de
sus creaciones.
Nunca mas,
Nunca mas
queremos un hueco en la tierra
ni el arrebato de semillas.
Por eso, memoria
De recuerdo
De pasos.
Volveremos a sembrar una y mil veces mas
para que Nunca,
Sea vacío
Ni olvido
Sea un fértil vacío.
De reconocer que si esas semillas
Esos tallos en crecimiento hubieran dado su fruto
Hoy no estaríamos aquí.
Llenaremos ese vacío
Reconociendo el camino caminado,
Lo llenaremos de flores y frutos
De versos y estrofas
Con las semillas que no pudieron,
Hoy somos su flor.
Alquimia
Fuego
Alegría insistente
Sonrisas cercanas.
El baile que contuvo mi fuego
en la mirada de mis pares,
En la aventura sin riesgo
Y en el riesgo corriendo
por mis manos.
En el despertar de quien soy
en el sueño de volar con mi espíritu
en aquel viaje que me abrió el mundo,
bordes justos
en el juego de mi cuerpo.
Desbordes desconsolados
Cuando sentí la posible presencia de la muerte
Cuando vi mi pena
Cuando me hundí en la desesperación
de arreglar lo que yo no construí
ni destruí.
Desbordes desconsolados
Cuando la grieta atravesó mi pecho
Cuando deje de ver la mirada de mi padre en casa
Cuando vi los ojos de mi madre cristalizarse
y derrumbarse en una cama
Cuando sentí que el nido que me engendro
Alli, ya no era posible aterrizar mi vuelo.
Alegría insistente
por un mañana
ansias derritiéndose
por la serenidad
de un instante.
El galope fue constante
Encontré brazos
Abrazos,
Varios pares de brazos y manos
Algunos supieron como
Otros no fueron suaves.
Así, me halle en mis brazos también
En mis piernas, además
que con caídas
volvieron a levantarme,
y sostenían
el juego de mi cuerpo.
En el andar fui construyendo mi nido
liberando las aguas que contenían mis resquicios
Aunque también había ollitas
nacían florcitas
jugaban con aguas de plantas
Sus raíces afianzaban mi amor
Aseguraban los bordes justos
Del juego de mi cuerpo.
Encontré otros nidos
después del nido que dejo de ser nido
O ciertamente,
dejo de ser el nido que era,
Aún vivo esta, solo es distinto…
Es como una estrella
En cada punto una parte de hogar.
En el centro,
Mi propio nido
Mi creación.
Insomnio
Son las palabras que no son voz
Son las posibles formas que no terminan en una cosa
Son los pensamientos que intentan hacer algo afuera
Es la razón sin conciencia del sentir
Es la noche sin cuidado
sin luna ni estrellas,
ni tierra húmeda.
Es el posible descanso en abrazos necesarios
Es un suspiro estancado
Oficio de amor
Sostengo tus parpados cabizbajos
Tomo tus manos cansadas de cuerpo acelerado
por laberintos de pensamientos sin cesar.
Te acompaño
estando acompañada
en tu tibio ritmo.
Navego con tu aliento
juntas tomamos el timón,
creando dirección.
Me veo en tu transparencia
Me sostengo en tus palabras desenjauladas
Y confió en tu amanecer
Para que en un mañana navegues sin mi
Y yo siempre recordarme en ti.