Cuando extrañes
Cuando extrañes,
Entrañate a ti mismo
El extraño, eres tu,
Con un viejo abrigo.
Cuando extrañes,
Entrañate a ti mismo
Extraño es, el reflejo,
Hasta haber emergido.
Cuando extrañes,
Entrañate a ti mismo
Cada extraño, al callar,
Desvanece en su olvido.
Cuando extrañes,
Entrañate a ti mismo
Puede estar nublado,
Pero el sol es infinito.
Cuando extrañes,
Entrañate a ti mismo
Las fotos son nudos
Cuerda para maquinismos
Cuando extrañes,
Entrañate a ti mismo
De las huellas impresas
Escribirás tu libro.
Mis poemas exploran emociones profundas y momentos cotidianos, conectando con quienes buscan belleza en lo simple.
CREÍSTE
Creíste llegar al compás,
Y encuentras que en la estación,
El tren ahora es un excelso avión
Por pretender más, de lo que dabas,
Conseguiste menos que la honda nada.
Creíste oportuno
Buscar lo naufragado
Ahora entiendes que,
Todo ello se ha ahogado
Aún así, te anclas
Empero el tic toc, nada.
Creíste que al lanzar sin pudor,
Anzuelos de escaso privilegio
Podrías avivar el mar
De sus exquisitos deseos
Entre ofrendas licenciosas,
Te disuelves, crisálida mariposa.
Creíste que era un potro
De dócil cabalgata
Pero, no se galopa al
Hades, dos veces por error
No hace falta beber todo el mar
Para darse cuenta que
Salado, siempre será su sabor.
REENCUENTRO
Sus labios rubí
Buscaban la melodía celestial
Sin tocar el instrumento más profano
Y entre tantas flaquezas
Me afano de creer en tal belleza
Su saliva frutal
Invocan palabras sagradas
Del océano pacifico ofrendando
Apremio sus aguas
Sus siluetas
Sutilmente encajaban
Rozaban lo divino
Más no perfectamente
Más no era necesario.
Atento a los ismos sutiles
Hay mundos bien tejidos
Pero cada uno tan afable
Gira sobre su solsticio.
Los ritmos humanos
Naturalmente a destiempo
Solo develan
Relojes a cuerda que
Olvidan los tiempos.
No he escuchado ritmos
Más sincronizados
Aún en silencio
No te he escuchado, pero
En mí sigue sonando.