AUSENCIA


Su mirada se ha oscurecido por el desencanto.

La silueta de su sombra se ha encorvado.

El timbre de su voz, 

se ha transformado en susurro.

La agudeza de su oído se ha distraído.


Ya no mira a lo lejos,

Ya no importa el futuro.


Ya no camina rápido,

Ya no tiene apuro.


Ya no tiene su oído atento,

Ya no tiene a quien escuchar. 


Ya no habla fuerte,

Ya no hay nadie a quien amar.


La escalera del jardín está agrietada

El mercurio del barómetro, se ha petrificado

Los colibríes no llegan

Los retoños no maduran.


El café es incoloro

El perfume de pino se ha esfumado

El sillón del taller también lo espera

Cuando ella llega, 

la mira:

sofocado.


Su ausencia pesa en la espalda

El tiempo incluso es más lento.

Cuánto más eclipses pasan...

Tanto mayor es su anhelo.


¡Cuándo llegará ese día!

Cuando descargue ese peso...

Y pueda volver a abrazar

A ese ausente sempiterno.





DIA FRANCO


Amaneció temprano

Dia frío

Las nubes aún siguen en tierra

Perezosas y somnolientas

Dormidas 


Un manto nacarado

De fondo, un Tenue piar

Casi susurrante

Es dia franco en el valle. 


Luego, La campana del Convento 

Comienza a repicar

Lenta

Casi empañada 


Su timbre algo cascado

Expresa su longevidad 

Su cadencia, parsimoniosa

Revela el temple del campanero.




Día franco para todos

Para Dios

Para los hombres 

Y el paisaje parece aprovechar 


Dios, tiene sueño

Pero igual se despabila para invitarnos a disfrutar 


Un rezo, 


un bostezo 

Y ahora si, 



los pájaros obedientes Comienzan a tirar.




MAÑANA DE OTOÑO



Ya es de día 

Pero no hay sol

Se quedado ha dormido

Quizas estuvo danzando con luna 


El tero anuncia el claro

Orden de comenzar 

El cerro, adormilado

Sacude su rabo

Para despabilar 


Entonces, las nubes se apuran

Comienzan su levito al cielo

despiden con un beso 

A la tierra que las acobijo 

Dejandole un perfume a Rocío 


Mañanas románticas

Resultan de noches de encuentros 

La naturaleza tambien se encuentra

Quien lo hubiera dicho! 


Las luces ya estan encendidas

La calle estira sus piernas

Suenan las tazas avidas de café y murmullos

La ciudad, 

se despereza.


MANDRAGORAS 


No se en que momento dejé de tener paciencia 

O bien

Que decidí transmutar esa energía 

Y acunar mi mente. 


Los huracanes, Amainan.

Fluyen vertientes cantarinas en mi mente 



Las mandrágoras brotan de mis manos 

y puedo tomar los rayos del sol 


Se derriten los tempranos de mis huesos 

y nado entre corales y (algun pez) 


No se cuanto tiempo me mantuve en nudo,

pero agradezco poder ser nuevamente 


No se cuándo sentí que debía sobrevivir ,

pero ya no hay mas temores, sólo caminos.


INFERNALES 


De los árboles, se desdibujan siluetas

De golpe, rugen en galope brioso

De un solo bramido 

Espiritus se ... 


Entrañados en el Monte

Rara vez 

se distinguen sus guardamontes 


Sigilosos

Feroces 

De Temple guerrero

Y Mirada vigilante 


Centauros de brasa, 

defensa del Norte.


ESTRELLAS EN BRASIL 


Las estrellas 

Hoy estan de vacaciones 

Anoche estaban colgadas 

Reflejadas en el agua


Hoy, surfean entre las olas.

Van y vienen

Caldeadas de sol

Iluminando el fondo marino 

Y buceando entre peces y rocas


Se siente el susurrar de la brira

Las palmeras también celebran.

Asi se mueve el paisaje

Sambando una fiesta cielo y mar.


ANGIE 


Llegas.

Apurada con una bolsita de playa con un sapito verde al frente

Ardiéndote los piecitos por la arena

Con rostro sufriente, pero de objetivo claro.


Vienes en dirección a nosotras

Súbitamente deslizo un pareo como alfombra

para aliviar tus pies.


Sonríes

Con esa mirada de quién esperaba esa reacción,

sonríes 

Te escabulles bajo nuestra sombrilla

Tus rizos alborotados también sonríen.


De la boca del sapito sacas 

una muñeca

Un peine

 y trabitas.

Te sientas

Nos habías visto peinarnos antes

Y vienes a unirte a un clan

De mujeres de peinecitos y horquillas


No sé cómo te llamas.

Pero te doy la bienvenida

Y te agradezco

Que nos eligieras con alegría.